Seguridad
- Complejo demasiado abierto para la preocupación que hoy existe.
- Portones peatonales sin el nivel de cierre que los vecinos necesitan.
- Iluminación insuficiente en puntos sensibles.
La campaña parte de una verdad sencilla: no se puede pedir tranquilidad vecinal cuando los accesos no transmiten seguridad, cuando los lugares se ocupan de forma injusta y cuando el mantenimiento se posterga demasiado.
Hay que decidir qué se atiende primero, cómo se ejecuta y cómo se le rinde cuentas al vecino. Si querés contarnos lo que más te preocupa, escribinos.